Mostrando entradas con la etiqueta refrigeracion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta refrigeracion. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de enero de 2013

Refrigerantes


Es cualquier cuerpo o sustancia que actúa como agente de enfriamiento absorbiendo calor
de otro cuerpo o sustancia.
Con respecto al ciclo compresión-vapor, el refrigerante es el fluido de trabajo del ciclo el cuál
alternativamente se vaporiza y se condensa absorbiendo y cediendo calor, respectivamente.
Para que un refrigerante sea apropiado y se le pueda usar en el ciclo antes mencionado,
debe poseer ciertas propiedades físicas, químicas y termodinámicas que lo hagan seguro
durante su uso.
No existe un refrigerante “ideal” ni que pueda ser universalmente adaptable a todas las
aplicaciones. Entonces, un refrigerante se aproximará al “ideal”, solo en tanto que sus
propiedades satisfagan las condiciones y necesidades de la aplicación para la que va a ser utilizado.

Refigeración: Aires acondicionados


El funcionamiento de un aire acondicionado es una especie de misterio para muchos de nosotros. Los hornos son fáciles de entender: calientan el aire y lo inyectan por toda la casa a través de los conductos. Las calderas producen agua caliente o vapor y la desplazan por la casa mediante tuberías. Pero, ¿cómo producen los sistemas de aire acondicionado un agradable aire frío y deshumidificado?
Cómo Funciona un Aire Acondicionado
Piense en un aparato de aire acondicionado como una máquina que extrae el calor de su casa y lo bota fuera de ella mediante el uso de cinco partes interrelacionadas:
  • Refrigerante
  • Compresor
  • Condensador
  • Válvula de Expansión
  • Bobina del Evaporador

Refigeracion



Refrigeración, proceso por el que se reduce la temperatura de un espacio determinado y se mantiene esta temperatura baja con el fin, por ejemplo, de enfriar alimentos, conservar determinadas sustancias o conseguir un ambiente agradable. El almacenamiento refrigerado de alimentos perecederos, pieles, productos farmacéuticos y otros se conoce como almacenamiento en frío. La refrigeración evita el crecimiento de bacterias e impide algunas reacciones químicas no deseadas que pueden tener lugar a temperatura ambiente. El uso de hielo de origen natural o artificial como refrigerante estaba muy extendido hasta poco antes de la I Guerra Mundial, cuando aparecieron los refrigeradores mecánicos y eléctricos. La eficacia del hielo como refrigerante es debida a que tiene una temperatura de fusión de 0 °C y para fundirse tiene que absorber una cantidad de calor equivalente a 333,1 kJ/kg. La presencia de una sal en el hielo reduce en varios grados el punto de fusión del mismo. Los alimentos que se mantienen a esta temperatura o ligeramente por encima de ella pueden conservarse durante más tiempo. El dióxido de carbono sólido, conocido como hielo seco o nieve carbónica, también se usa como refrigerante.